Consumo local: consumo justo y sostenible

Los alimentos “naturales” y “saludables” se han puesto de moda. Basta con recorrer los pasillos de un supermercado para darse cuenta de que la mayoría de los productos contienen en su envoltorio un eslogan con alguno de estos términos o similar, para atraer la atención del consumidor.

Para no dejarse engañar por el empaquetado o la publicidad lo más recomendable es leer el etiquetado con los ingredientes, la información nutricional y la fecha de caducidad. Lo cierto es que en los últimos años se ha despertado el instinto por leer las etiquetas y cuestionar de dónde viene el producto, de qué está hecho, si contiene o no aditivos, etc. También, se ha detectado un cambio de comportamiento y actitud en los ciudadanos encaminado a un consumo más justo y sostenible.

Este cambio en los hábitos de consumo está teniendo un gran aliado en Internet, en donde cada vez surgen más iniciativas de comercio justo, consumo local y comercio colaborativo. En esta ocasión centraré el post en el consumo local.

El consumo local contribuye al desarrollo de la economía de la zona, su tejido social, a preservar el medioambiente, y ofrece otras muchas ventajas no menos interesantes: los productos locales son más frescos y, por tanto, saben mejor; tardan menos en estropearse dado que están recién cosechados y contienen menos conservantes; se ayuda a mantener la biodiversidad local, y un largo etcétera.

Colmenas de comercio local

Como decía al principio del post, podemos encontrar cientos de iniciativas de comercio local, pero hay una que me ha llamado especialmente la atención. Se llama ¡La Colmena que dice sí!

Su proceso es cómodo y sencillo: el usuario solicita en la web los productos que necesita (frutas y verduras, carne, pan, lácteos, etc.) y va a recogerlos en su colmena (un centro cultural, una escuela, un espacio de coworking, etc.) donde conoce directamente a los productores. La figura de un responsable o facilitador es quien gestiona todo el proceso para que el día de entrega, que se repite cada semana, se convierta en una experiencia de consumo única.

El proyecto surgió en Francia hace cuatro años de la mano de Guilhem Chéron, Marc David Choukron y Mounir Mahjoubi y se ha ido expandiendo a varios países de Europa como Bélgica, Italia, Alemania, Gran Bretaña y España. Actualmente existen ya más de 800 colmenas en funcionamiento o en construcción, de las cuales una veintena están en nuestro país.

Concretamente, una de estas colmenas –en construcción.- se sitúa en las instalaciones de Quiero salvar el mundo haciendo marketing, organizadora de Sustainable Brands Barcelona.

Así que ya sabes, si quieres comer sano, rico y, además, contribuir a hacer un mundo más justo y sostenible, no lo dudes, apúntate al comercio local.