Más que empresas: emprendimiento social

Un viaje a la India a principios de los años 70 despertó en William Drayton la inquietud por cambiar la manera de hacer las cosas. La pobreza y las desigualdades que se vivían en aquel país le asaltaron directamente al corazón y años más tarde decidió poner en marcha Ashoka, una organización independiente y sin ánimo de lucro dedicada a buscar por todo el mundo a personas normales que hace cosas excepcionales. Personas que con su trabajo y tesón aportan soluciones a la raíz de los problemas sociales más urgentes del mundo. Ashoka apoya económica y profesionalmente a estas personas que hacen el mundo más justo, y los integra en una red mundial de emprendedores sociales (término que acuñó Drayton hace tres décadas).

Esa labor de apoyo a todos los que aporten una idea que conduzca a un mundo mejor, más justo y solidario es lo que hizo merecedor a  Drayton del Premio Príncipe de Asturias de Cooperación y Desarrollo concedido en 2011.

This Works

Ashoka y la Fundación Robert Bosch han puesto en marcha el programa “This Works – Ideas & Soluciones para el Empleo en el Sur de Europa” con el objetivo de acelerar la innovación social para fomentar la creación de empleo en España, Italia y Grecia.

El programa reúne más de 30 iniciativas innovadoras y de gran impacto social que ya han demostrado su éxito a la hora de generar un empleo sostenible en Europa, siete de las cuales se han presentado en España, en un acto celebrado este mismo mes en el Senado ante más de 200 invitados procedentes de distintas organizaciones, empresas y administraciones públicas.

Los siete proyectos presentados han sido seleccionados entre 3.000 emprendedores sociales de Ashoka en todo el mundo, por la eficacia de sus modelos en generar empleo de una manera u otra. Entre estos siete emprendedores hay uno español, el presidente de la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, José María Pérez “Peridis”, por su programa Lanzaderas de Empleo y Emprendimiento Solidario. Las lanzaderas son equipos de personas desempleadas que, con la ayuda de un coach, generan una conciencia colectiva y colaboran para conseguir empleo, convirtiéndose ellas mismas en la solución. El 63% de sus participantes han conseguido empleo.

Los otros seis proyectos innovadores son:

Citymart (Sascha Haselmayer, Dinamarca). Citymart conecta las iniciativas ciudadanas más eficientes con las necesidades de la Administración Pública, transformando las ciudades y acelerando la creación de empleo en la pequeña y mediana empresa. Ya está presente en más de 50 ciudades de todo el mundo, y 10 de ellas se encuentran en España.

JobAct (Sandra Schurmann, Alemania) A través del arte y del teatro, JobAct ayuda a jóvenes desempleados a recuperar su autoestima mientras adquieren las habilidades esenciales para la búsqueda de empleo. Desde 2007, ya ha ayudado a más de 4.000 jóvenes desempleados a encontrar trabajo.

CoderDojo (James Whelton, Irlanda), un movimiento mundial que conecta a programadores profesionales con jóvenes y niños que quieren dar sus primeros pasos en la programación, una habilidad esencial para encontrar empleo a día de hoy. CoderDojo ha formado a más de 10.000 jóvenes en 22 países.

Discovering Hands (Frank Hoffmann, Alemania), que forma a mujeres invidentes para realizar exploraciones mamarias, convirtiendo una discapacidad en una ventaja. En 2008 se demostró que estas mujeres son capaces de detectar un 50% más de alteraciones mamarias que los ginecólogos especializados.

Vitamine T (André Dupon, Francia), un grupo de 13 empresas sociales de inserción laboral que crean negocios conjuntos con otras empresas, tres de ellas de capital privado: Adecco, Macif y Van Gansewinkel. El punto diferenciador es que este conglomerado se compromete a contratar entre el 30% y 60% de su plantilla a personas en condiciones difíciles de desempleo (sin estudios, de más de 45 años etc.).

La colmena que dice sí (Guilhem Chéron, Francia), que promueve el autoempleo mientras genera un modelo de agricultura local, sostenible y accesible. Cualquier ciudadano puede crear su colmena conectando a su comunidad directamente con pequeños productores locales que ofrecen productos frescos y de calidad. En Francia y Bélgica existen ya 400 colmenas, y en España 7.